Hoy en día sigue existiendo un prejuicio respecto a visitar al psicólogo. Muchos habrán visto la reacción de algún conocido cuando le aconsejan pedir ayuda psicológica y responde: “¿A un psicólogo? ¿Yo? ¡Si yo no estoy loco!”. Lo cierto es que sigue dando reparo el contar que acudimos a terapia. No hay que tener un cáncer de útero para ir al ginecólogo, ni problemas de próstata para ir a un urólogo, ni un dolor de muelas para ir al dentista ¿verdad? Nadie saca la conclusión de que estás gravemente enfermo cuando acudes a estas consultas, al contrario, todos entendemos que es necesaria una revisión y que nos ayuden a prevenir posibles enfermedades.
¿Por qué con el psicólogo es diferente si es igual de necesario?


